
Seis carreteras permanecen aún cortadas al tráfico en Extremadura como consecuencia de las lluvias que la pasada semana dejó la borrasca Efraín a su paso por la comunidad autónoma, según ha informado el Centro 112 de Extremadura.
La principal vía afectada es la carretera nacional N-523, que une ambas capitales provinciales, Cáceres y Badajoz, entre los kilómetros 42,100 y 47,950 y el 50,700 y el 80,300. Asimismo, está cortado un carril entre el kilómetro 81,500 y el 82,000.
Asimismo, está cortada la carretera autonómica EX-214, que une La Roca de la Sierra y la Nava de Santiago; además del Camino General nº2 en el Badén de Gargáligas; el camino que une Vegas Altas con Obando; y las carreteras provinciales CC-62, desde Brozas a Aliseda (Km 17, a la altura del puente del río Salor); y la CC22,5, desde Logrosán a Berzocana.
Fuente: (EUROPA PRESS)






